23 ago. 2010

El nuevo héroe Americano.

En la búsqueda de nuevos públicos, previsiblemente adolescente femenino, o por convicción personal de los cineastas industriales, ha surgido un nuevo prototipo de héroe femenino.

El nuevo héroe americano-anglosajón está salpicado con el individualismo y la amoralidad, supuestamente más real que los viejos héroes santurrones, diferenciándose escasamente de cualquier villano de cine o psicópata real.

El feminismo de estas nuevas producciones consiste en hacer un personaje masculino interpretado por una mujer. De esta forma llega el prototipo heroico femenino en un momento que solo le puede tocar como héroe un psicópata.

La héroe puede matar a mujeres y hombre sin que se la acuse de machista. Pues cualquier producción donde se mate o maltrate a la villana o incluso a un personaje femenino secundario, puede que más bueno que el pan, sin hacer la critica explícita (pegar a las mujeres está mal) se tacharía de machista. Si el personaje maltratador es una mujer nadie tildará la producción de machista sin percatarse de que ese personaje femenino es en realidad un estereotipo Holywoodiense masculino, falso por supuesto y distanciado de cualquier varón que no valla disfrazado de Rambo.


Pero si bien es cierto que mientras que los hombres parecen o el enemigo a abatir sin pudor o pobres tontos en estas películas, a las mujeres se las permite cierto compañerismo, se las agrupa y diferencia de los varones, ellas son buenas entre ellas casi siempre. La perdida de los varones es indiferente o necesaria, la de las mujeres trágica.

La respuesta emotiva del nuevo héroe (viejo prototipo de líder que cuida del resto) es parca sino indiferente si es un varón pero profunda si es una mujer. Si el héroe es una mujer la indiferencia solo será para con la muerte de los varones y en gran medida hacia las mujeres.

Pero todo esto no está propiciado por un cambio en los viejos roles sexuales o culturales que se asigna a hombres y mujeres. Simplemente se asume que un hombre se puede comportar como una mujer y que una mujer se puede comportar como un hombre, hablando por supuesto de personajes, estereotipos, máscaras simplificadotas con toda la carga ideológica que conlleva. Teniendo especial cuidado en no ofender susceptibilidades femeninas.

Con todo esto, sin una escala de valores profundamente cambiada (solo ha cambiado hacia un supuesto feminismo y con el individualismo del héroe). Se llegan a auténticas subtramas hilarantes. (The descent 2, Jon Harris) Donde una mujer mientras se muere desangrada pide perdón por haberle puesto los cuernos a la heroína, con el marido de esta (la homosexualidad aun no están plenamente integradas en el cine), mientras que la héroe la disculpa olvidando que ella misma (la heroe) le clavó un cuchillo en una pierna para poder huir. Es decir en la escala de valores está peor poner los cuernos que intentar matar a alguien.

Nno creo que se imite las acciones del cine, lo que si que creo es que es una máquina de propaganda muy intensa. Yo por ver una peli de Rambo no me voy a subir a un campanario de Moscú con un rifle, lo que si que puede ocurrir es que acepte a Rambo como un prototipo de héroe plausible en los momentos en los que yo decida comportarme como tal, como un héroe. Uno de las emociones, según Aristóteles, que produce el héroe es el de imitación. Si yo acepto un personaje como un héroe, a mi en situaciones similares me gustaría comportarme de forma similar.

A lo largo de la historia muchos y distintos han sido los deseos que sus sociedades han visto provechosos para sus ciudadanos, Sacrificio religioso, patriótico, familiar… concretamente los hábitos sociales o radicales de la sociedad son reverencia a Dios, a los mayores, a la patria, a la autoridad legitima, a la norma, a reconocer el mérito de los mejores, a pagar el bien y el mal recibido, a ser sincero, a darse a sí mismo y a dar de lo que se tiene.

Todos estos hábitos deseables (De que tratan realmente las películas, Sofía Brenes) solo se entienden en sociedad. Algunos hoy se ponen en duda, poner en duda un hábito es saludable, sin la duda no sería posible ni la democracia, ni la ciencia, ni la filosofía… No todas las películas aceptan el poder religioso o el sacrificio patriótico… No todas aceptan que el héroe sea un héroe social, si el héroe no cumple con los hábitos de la sociedad, si el principal objetivo del héroe es sobrevivir él, se convierte en un héroe a-social del que no se puede esperar justicia (entendida como la comprensión de uno mismo y de los demás). Como el tributo a los Dioses griegos, este héroe está bellamente envuelto porque el héroe ante todo debe producir un deseo de imitación, pero sin valor en su interior.

Por último hay algunas expresiones cinematográficas muy interesantes, al hablar de tema o idea temática también se habla de tesis. O al hablar de la trama en parte también puedes hablar de oración dramática… En fin hay una clara intención de exponer un tema prescriptivamente es decir de demostrar un tema no de describir un tema. El cine “demuestra” algo por motivos principalmente estéticos y no racionales, sino la obra queda rápidamente tildada de intelectualoide o con rubor intelectual, pretenciosa, aburrida o un insulto que no entiendo muy bien afrancesada como la tortilla sin patatas. Si a esto le sumamos que “los medios de producción están ligados a una clase íntimamente ligada al estado: la clase dominante, cuya ideología impregna el resto de la sociedad. Así, la ideología, como visión de la realidad específica de un grupo, como conjuntos de ideas y valores, se populariza y llega a convertirse en sentido común, es decir que pasa a ser verdad en toda la sociedad.” (De la creación al Guión, Doc Comparato). Parece expuesta la tesis de cine com instrumento ideológico.

Si es cierto que el público objetivo de estas producciones son adolescentes o más sumariamente, el espectador con ganas de evadirse, que él héroe produce deseos de imitación y que el nuevo héroe es más lo que se entendía como un villano que como un héroe, el resultado es propaganda individualista, lo del sálvese quien pueda pero con un mujeres y niños primero.

Siempre como Robert Mckee, el gurú de los guiones, se puede negar la mayor y decir que toda la censura en Holywood es como mucho autocensura. Y que pese a las malas cosechas cinematográficas ningún buen guión se queda en el cajón por motivos ideológicos, que esto es una industria y su finalidad es producir dinero no vender ideologías… O el propio Michael Moore que justifica sus producciones en multinacionales contra las multinacionales diciendo “Son como el avaro que te vendería una soga incluso si sabe que quieres ahorcarle con ella”.

Desde luego yo tengo mi opinión personal al respecto pero “el tema” esta vez, mejor, que le escriba cada cual.

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