De la originalidad de la selección natural hay múltiples ejemplos. En realidad cada especie viva o extinta es uno de ellos, pero algunos de estos son tan inusuales y diferentes al resto de las especies que sobrecogen o por lo menos sorprenden. Un buen ejemplo de esto son los tardígardos... Unos animales microscópicos similares a cienpiés del filo Onychophora y/o artrópodos. Todos estos animales son impresionantes y muy hermosos.
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